Buscando algo de vida inteligente en Internet un amiguito encontro a Ana, una chica que queria ayudarlee a redecorar la casa, el queria ayudarla a ella en otros menesteres. En fin, ella es un poco mojigata, algo arisca, con poco sentido del humor, se atiene a las normas de IKEA.

Despues de hacerle varias preguntas, tanteando el terreno con intenciones de cibersexo, le dio a entender que no puede ayudarle en eso y termino por desistir. Te animo a que le preguntes tu a ver si a ti te hace mas caso.
Al final se termino el rollito con una paja a medias.